jueves, 30 de enero de 2014

CUMPLE CON EL PROPÓSITO DE DIOS PARA TÍ

¿Cuántas ocasiones los cristianos nos perdemos en el día a día de la vida espiritual?

¿Cuántas nos olvidamos que lo importante en nuestra vida no es lo que hacemos dentro de la obra de Dios?

Centramos nuestra atención en el poder recibido de Cristo  sobre el enemigo para la batalla diaria y lo que éste produce, privilegiamos las buenas obras y nos quedamos cortos, maravillándonos de lo aparentemente importante (mirando las cosas a través del cristal del EGO), cuando lo verdaderamente importante es lo que Jesucristo  dijo en la parte final del siguiente versículo:

Luc 10:19  He aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones,  y sobre toda fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20  Pero no os regocijéis de que los espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos. 

Jesucristo  de manera clara nos señala que el Poder o Potestad que nos ha dado sobre las huestes malignas no es lo importante, tampoco  las buenas obras que esto produce, sino que debemos gozarnos de que nuestro Padre celestial tiene escritos nuestros nombres en los cielos. 

Nos quedamos con la apariencia, viendo los logros obtenidos en el servicio diario, gozándonos de que Dios nos ha usado poderosamente en la vida de los que nos rodean, sanando, llevando palabra de aliento,  llevando profecía,  utilizando los dones que Él nos ha dado, y aún y cuando ello es bueno, no es lo verdaderamente importante, muchos fijan su vista en aquél hermano que ora y la Sanidad de lo Alto llega a las vidas de los enfermos, en aquél que el Espíritu Santo utiliza para llevar Profecía a una Iglesia o herman@ en particular, o producir mediante los Dones Espirituales alguna otra maravilla, pensando ser como ellos, creyendo que es lo que se debe seguir como ejemplo. 

No niego que todas las buenas obras realizadas de ésta manera se producen  porque Dios así lo ha establecido y ello es bueno, a lo que me refiero es que el verdadero gozo del cristiano no estriba en acumular buenas obras como resultado de ejercer los ministerios que Dios nos ha dado,   tampoco está en que los demás crean que conoces bastante de la Palabra de Dios, como a muchos les llena de placer, al tener el reconocimiento personal de conocer tales o cuales pasajes bíblicos mejor que los demás.

No, el ser siervo y cumplir con el deber no tiene mayor mérito ni tampoco debe ser el motivo de nuestro gozo en la vida cristiana, el motivo esencial de gozo debe ser el tener la certeza de que Jesucristo ha hecho una labor en pro nuestro que nadie podría lograr por esfuerzo propio, aunque así lo quisiera, el darnos un lugar en los cielos, el permitir que por Él nuestro Dios y Padre TENGA ESCRITOS NUESTROS NOMBRES en los cielos, ello es garantía de que nos gozaremos eternamente ante la Presencia del Dios Altísimo adorándole, alabándole. 

Permite desde ahora que los que te rodean vean tu gozo al adorar, al alabar, al exaltar el nombre del Dios Altísimo, al compartir el evangelio persona a persona, dando testimonio de ello teniendo la certeza de que tu nombre está inscrito en los cielos porque eres parte de Jesucristo. 

Sin decir palabra muestra al mundo que te rodea que  Dios es bueno y que su misericordia es para siempre, que por su amor existimos y tenemos lo que Él nos da en ésta vida y la plenitud de la otra. 

Despójate de la vanidad y gózate por lo que Dios ha hecho en tu vida, no te goces por lo que haces en la vida para Dios, recuerda que todos somos siervos y que nuestro Señor Jesucristo  nos ha colocado a la diestra del Padre, gózate al tener la certeza que tu nombre ESTÁ ESCRITO EN LOS CIELOS. 

Declara a diario tu gozo por ello y si es necesario abrir la boca y declararlo ante los demás, adelante, no te detengas, cumple con la gran comisión por la certeza de los beneficios que Dios ya nos ha dado, no busques por tu servicio, por tus obras, retribución alguna, el gozo  que todo cristiano debe tener al saber que tu nombre está escrito en los cielos es lo que te debe mover a servir.
Recuerda que todo lo que hacemos  los cristianos lo debemos hacer para Dios y con gozo, no por obligación, no por compromiso, todo lo debemos realizar por el gozo de saber que Dios tiene escrito nuestro nombre en los cielos. 
 Mantente firme hasta el final, sabiendo que Cristo nos llevará ante la Presencia Santa del Padre, santos y sin mancha.
Dios quiere que te goces al saber que te tiene escrito en los cielos, no quiere que te regocijes por lo que logras al ejercitar los dones que Él nos ha dado, cumple con su propósito en tu vida, trabaja para Dios por gozo, no por obligación o vanidad.

Recuerda que Dios quiere que nos gocemos al saber que estaremos delante de su presencia porque Él tiene escrito nuestro nombre en los cielos, no porque hayas realizado tal o cual buena obra en su nombre. 

QUE DIOS LES SIGA LLENANDO DE BENDICIÓN. 
ZARGOTEAM                                         JT/VER/ENERO 30/13  

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