miércoles, 2 de enero de 2013

Mis enemigos cotidianos.


Mis enemigos cotidianos.


Como cristiano muchas ocasiones nos hemos preguntado quién es o quiénes son nuestros enemigos y en donde están ocultos para poder vencerlos.


Nuestro deseo  como tales (cristianos) es el poder vencer diariamente al enemigo, el mantenernos en rectitud  delante de los  ojos de Dios.


Es nuestro deseo constante el de vencer a nuestros adversarios en la vida espiritual, pero antes de emprender cualquier batalla  debemos conocer a nuestro adversario, a nuestro contrincante, conociéndolo podremos elaborar una estrategia para vencerlo, aprovechas sus lados flacos, débiles, pues intentar una batalla contra un enemigo desconocido es sinónimo de derrota.


Lo que muchos de nosotros pasamos por alto es que el enemigo entra en unión de algo llamado concupiscencia, y si ésa alianza prospera  en consecuencia somos nosotros los que pagaremos las consecuencias, pues fuimos nosotros quienes abrimos esa puerta a nuestro adversario.


Son cinco las puertas que tenemos al alcance de nuestra mano para abrir al adversario, estas son la vista, el oído, el tacto, el olfato y por supuesto el gusto, la primer puerta que hemos mencionado es la más utilizada en la actualidad para permitir que el adversario entre en nuestras vidas, el televisor con programas que no edifican sino que explotan el morbo de la gente, la pornografía en la internet, las lecturas no apropiadas, desear a la mujer ajena al mirarla, etc. etc., Y muchísimas formas más que por medio de la vista nos mueven a la tentación cuando la concupiscencia está presente en nosotros.


El oído, cuando nosotros prestamos oídos a aquellos que vienen a nuestra vida para murmurar, mal informar, o escuchamos música que no edifica como lo es el rocanrol diseñado exclusivamente para el adversario.


Cuántas veces en la vida diaria cuando te diriges al trabajo pasa junto a ti una mujer con un aroma exquisito y volteas a verla, el olfato te permitió detectarla y la vista te permitió apreciar que además de oler muy bien, es muy atractiva y está vestida de una manera despampanante, si tú te quedas en ese momento con la grata impresión dejada en tu ser por medio del olfato y de la vista, no pasará de ahí pero sí tu concupiscencia te hace ir más allá de una simple y grata impresión, te hará pensar cosas indebidas respecto de esa chica y muchísimos ejemplos como estos podemos encontrar en la vida diaria.


Con el gusto en muchas ocasiones hemos presenciado cómo diversas personas cambian su vida de manera drástica por mantenerse comiendo en todo momento, cambian sus hábitos de vida para poder estar frente una mesa llena de alimentos, no pierden oportunidad para tener la boca llena, no importa la clase de alimento, lo importante es estar comiendo en todo momento, aunque en la realidad nos estemos destruyendo con los alimentos.


Con el tacto en muchísimas ocasiones caemos en la tentación de tocar el cabello, la piel suave, incluso la ropa de una persona a quien no conocemos, pero que nuestra concupiscencia no se queda quieta y nos mueve a tocar a una mujer ajena aunque sea de manera furtiva y por un instante, pensando en que no hacemos nada malo.

 

Y la más peligrosa de todas LA LENGUA, cuántas veces la lengua ha permitido que ofendamos al vecino, que digamos malas palabras a un desconocido por haber tenido el error de quedar con su auto parado en tal o cuál vía rápida, estorbando, cuantas veces nos ha permitido la lengua destruír la vida de los demás en lugar de construir?

 

Cuando damos lugar a nuestro deseo de hacer cosas indebidas y lo unimos a cualquiera de éstasoportunidades de pecado, TENGAN POR SEGURO QUE EL ENEMIGO TRIUNFARÁ SOBRE NOSOTROS, debemos estar alertas en todo momento, cerraqndo puesrtas para que el adeversario no tenga por donde entrar, pues estando dentro, la derrota es sólo cuestión de tiempo, es como la manzana que tiene por dentro un gusano, por fuera está bella y lozana, apetecible, en apariencia sana, pero mientras más tiempo pasa dentro el gusano, el resultado será peor.

JOSÉ NOÉ ZARAGOZA HDEZ                JT/VER/MX 2/I/2013 

POR QUÉ TE DOY GRACIAS PADRE?


Ahora que terminó el año 2012 y cuando inicia el 2013 muchos nos sentamos a reflexionar sobre todo aquello que Dios nos ha dado y por lo cual debemos agradecerle.

 

Somos muchos los cristianos que le damos gracias a Dios por la vida, la familia,  la salud, el trabajo, el dinero, la casa, el carro, etc., etc., creemos que éso es lo más importante que Dios nos ha dado y por ello estamos agradecidos con ÉL.

 

Reflexionando el día 31 de Diciembre del 2012 con mi esposa sobre lo que Dios nos ha dado y que verdaderamente debemos agradecer por ello, la Palabra de Dios nos muestra que EL MAYOR REGALO QUE DIOS NOS HA HECHO y por el cual frecuentemente  olvidamos agradecerle, es EL PAN DE VIDA.

 

Sí, agradecemos lo MATERIAL, lo  que tenemos a la vista, al alcance de la mano, pero no nos acordamos que EL VERDADERO REGALO DE DIOS PARA EL HOMBRE SE LLAMA JESUCRISTO, el MAYOR regalo de Dios para nosotros sus hijos.

 

Para todos aquellos que creemos en Él, la vida eterna es nuestra, YA ES NUESTRA HOY EN DÍA, sólo que la gozaremos después de su segunda venida.

 

A pesar de la grandeza de  la salvación que Dios nos ha dado por medio de su hijo, es algo de lo que pocas veces nos acordamos en nuestra oración diaria, o como regalo que es, no le damos la debida importancia en nuestras oraciones.

 

La invitación a todos los que lean la presente reflexión, es para que EN TODAS nuestras oraciones agradezcamos a Dios que nos regaló EL PAN DE VIDA, para que lleguemos por medio de Él delante de su presencia SANTOS Y SIN MANCHA.


Jn 6:35  Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.
Jn 6:37  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

Jn 6:39  Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. 40  Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Jn 6:47  De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna. 48  Yo soy el pan de vida. 

Col 1:21  Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado 22  en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él;
 

QUE DIOS TAMBIÉNEN ÉSTE 2013  LES LLENE DE BENDICIONES

JOSÉ NOÉ ZARAGOZA HERNÁNDEZ.             JAT/VER/MX 02/I/2013