LA
UNCIÓN DE DIOS
Mucho
hemos escuchado sobre el tema de la Unción de Dios, en ésta ocasión vamos a
compartir sobre ése tema pero conforme a lo que Dios ha establecido,
conforme a su palabra, no como lo dice el hombre.
Primeramente
debemos saber que Dios ya ungió a todos y cada uno de aquellos que han de ser
sus hijos, a todos lo que de manera expresa han abierto su corazón a Jesucristo
y le han aceptado y los que aún le aceptarán como señor y salvador.
Dios ya
hizo toda su obra en los primeros 6 días de la creación y en la actualidad sólo
vigila que su plan se desarrolle debidamente.
Gén
1:31 Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran
manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
Gén
2:1 Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de
ellos. 2 Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día
séptimo de toda la obra que hizo.
Somos templo del Dios viviente
1ª
Co 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el
cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
2ª Co 6:14 No os unáis en yugo desigual con los
incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y
qué comunión la luz con las tinieblas? 15 ¿Y qué concordia Cristo con
Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? :16 ¿Y qué acuerdo hay
entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del
Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, Y
seré su Dios, Y ellos serán mi pueblo.
Dios en
su palabra dice claramente que somos templo del Dios viviente, habla en
presente, demostrando así que el Espíritu Santo mora en los que hemos aceptado
a su hijo Jesucristo como señor y salvador, en los que lo aceptarán y que se
activa a partir del momento en que le aceptas expresamente como señor y
salvador.
La unción Dios ya nos la ha dado, Dios ya ha hecho esa provisión, Él no
nos da las cosas de último momento, con toda anticipación Él ya ha
proveído lo necesario a sus hijos para trabajar en la obra.
Pero
a pesar de ello encontramos en la oración a cristianos pidiendole a Dios
"más unción" "unción fresca" "una mayor
porción" "unción nueva", etc., etc., cosas que no son conforme a
lo que Dios ha dispuesto.
1ª
Jn 2:20 Pero vosotros tenéis la unción del Santo, y conocéis todas las
cosas.
La unción que hemos recibido de parte de Dios no se va de nosotros, no
deja de estar “fresca”, no se vuelve vieja o rancia, ni tampoco se va
desvaneciendo como solvente volátil o perdiendo su poder y eficacia, por el
contrario, permanece constante en nosotros porque es el Espíritu Santo ésa
Unción que recibimos de parte de Dios.
Ésa misma unción es la que nos enseña todo lo que necesitamos dentro de
las cosas de Dios.
1ª
Jn 2:27 Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en
vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción
misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os
ha enseñado, permaneced en él.
No tenemos como Cristianos necesidad de que se nos enseñe como nos
enseña el Espíritu Santo, aunque lo intentásemos, nadie, ningún ser humano
podría igualar al Espíritu Santo a la hora de enseñarnos la verdad
Así como el Espíritu Santo nos ha enseñado a mantenernos firmes en el
camino que Dios ha señalado para nosotros, de igual manera debemos perseverar
hasta el fin y mantenernos firmes en el único camino que nos lleva a Dios,
Jesucristo mismo.
El Espíritu Santo es como la
batería que llena de energía tu vida, cuando tienes la carga al 100% se nota la
“potencia” con la que realizas la batalla diaria en la obra del Señor y cuando
andas con “la pila baja” también se nota porque no permites al Espíritu Santo
que guíe tu vida, que te enseñe, que te de la palabra precisa en el momento oportuno.
En un día común le puedes dar al
Espíritu Santo el 100 % de las obras que realizarás o un 30 a Él y un 40 a la
mente y el resto a la carne, eres tú quien decide día a día a quien concedes el
control de tu vida y en que proporción
QUE DIOS SIGA BENDICIENDO NUESTRAS VIDAS.
editado 09/dic/2012
JT/VER/MX/JOSÉ NOÉ ZARAGOZA HERNÁNDEZ.
editado 09/dic/2012
JT/VER/MX/JOSÉ NOÉ ZARAGOZA HERNÁNDEZ.