¿Cuántas ocasiones los
cristianos nos perdemos en el día a día de la vida espiritual?
¿Cuántas nos olvidamos
que lo importante en nuestra vida no es lo que hacemos dentro de la obra de
Dios?
Centramos nuestra
atención en el poder recibido de Cristo sobre el enemigo para la batalla
diaria y lo que éste produce, privilegiamos las buenas obras y nos quedamos
cortos, maravillándonos de lo aparentemente importante (mirando las cosas a
través del cristal del EGO), cuando lo verdaderamente importante es lo que Jesucristo
dijo en la parte final del siguiente versículo:
Luc 10:19 He
aquí os doy potestad de hollar serpientes y escorpiones, y sobre toda
fuerza del enemigo, y nada os dañará. 20 Pero no os regocijéis de que los
espíritus se os sujetan, sino regocijaos de que vuestros nombres están escritos
en los cielos.
Jesucristo de manera clara nos señala que el
Poder o Potestad que nos ha dado sobre las huestes malignas no es lo
importante, tampoco las buenas obras que esto produce, sino que debemos
gozarnos de que nuestro Padre celestial tiene escritos nuestros nombres en los
cielos.
Nos quedamos con la apariencia, viendo los logros
obtenidos en el servicio diario, gozándonos de que Dios nos ha usado
poderosamente en la vida de los que nos rodean, sanando, llevando palabra de
aliento, llevando profecía, utilizando los dones que Él nos ha dado, y aún
y cuando ello es bueno, no es lo verdaderamente importante, muchos fijan su
vista en aquél hermano que ora y la Sanidad de lo Alto llega a las vidas de los
enfermos, en aquél que el Espíritu Santo utiliza para llevar Profecía a una
Iglesia o herman@ en particular, o producir mediante los Dones Espirituales alguna
otra maravilla, pensando ser como ellos, creyendo que es lo que se debe seguir
como ejemplo.
No niego que todas las buenas obras realizadas de
ésta manera se producen porque Dios así
lo ha establecido y ello es bueno, a lo que me refiero es que el verdadero gozo
del cristiano no estriba en acumular buenas obras como resultado de ejercer los
ministerios que Dios nos ha dado, tampoco está en que los demás
crean que conoces bastante de la Palabra de Dios, como a muchos les llena de
placer, al tener el reconocimiento personal de conocer tales o cuales pasajes
bíblicos mejor que los demás.
No, el ser siervo y cumplir con el deber no tiene
mayor mérito ni tampoco debe ser el motivo de nuestro gozo en la vida
cristiana, el motivo esencial de gozo debe ser el tener la certeza de que
Jesucristo ha hecho una labor en pro nuestro que nadie podría lograr por
esfuerzo propio, aunque así lo quisiera, el darnos un lugar en los cielos, el
permitir que por Él nuestro Dios y Padre TENGA ESCRITOS NUESTROS NOMBRES en los
cielos, ello es garantía de que nos gozaremos eternamente ante la Presencia del
Dios Altísimo adorándole, alabándole.
Permite desde ahora que los que te rodean vean tu
gozo al adorar, al alabar, al exaltar el nombre del Dios Altísimo, al compartir
el evangelio persona a persona, dando testimonio de ello teniendo la certeza de
que tu nombre está inscrito en los cielos porque eres parte de Jesucristo.
Sin decir palabra muestra al mundo que te rodea
que Dios es bueno y que su misericordia es para siempre, que por su amor
existimos y tenemos lo que Él nos da en ésta vida y la plenitud de la otra.
Despójate de la vanidad y gózate por lo que Dios ha
hecho en tu vida, no te goces por lo que haces en la vida para Dios, recuerda
que todos somos siervos y que nuestro Señor Jesucristo nos ha colocado a
la diestra del Padre, gózate al tener la certeza que tu nombre ESTÁ ESCRITO EN
LOS CIELOS.
Declara a diario tu gozo por ello y si es necesario
abrir la boca y declararlo ante los demás, adelante, no te detengas, cumple con
la gran comisión por la certeza de los beneficios que Dios ya nos ha dado, no
busques por tu servicio, por tus obras, retribución alguna, el gozo que
todo cristiano debe tener al saber que tu nombre está escrito en los cielos es
lo que te debe mover a servir.
Recuerda que todo lo que hacemos los
cristianos lo debemos hacer para Dios y con gozo, no por obligación, no por
compromiso, todo lo debemos realizar por el gozo de saber que Dios tiene
escrito nuestro nombre en los cielos.
Mantente firme hasta el final, sabiendo que
Cristo nos llevará ante la Presencia Santa del Padre, santos y sin mancha.
Dios quiere que te goces al saber que te tiene
escrito en los cielos, no quiere que te regocijes por lo que logras al
ejercitar los dones que Él nos ha dado, cumple con su propósito en tu vida,
trabaja para Dios por gozo, no por obligación o vanidad.
Recuerda que Dios quiere que nos gocemos al saber que estaremos delante de su presencia porque Él tiene escrito nuestro nombre en los cielos, no porque hayas realizado tal o cual buena obra en su nombre.
QUE DIOS LES SIGA LLENANDO DE BENDICIÓN.
ZARGOTEAM JT/VER/ENERO 30/13