BUENA O MALA SEMILLA?
Qué clase de semillas
produces diario como Cristiano?
Qué clase de frutos
esperas producir con los pensamientos que generas?
Estás consciente como
cristiano de que todo lo que dices y lo que haces es producto de lo
que piensas?
Muchas ocasiones, aun como cristianos no estamos conscientes de que
nuestros pensamientos son los que en su momento generan lo que decimos y lo que hacemos.
La Biblia dice en 1ª Tes 5:21 Examinadlo
todo; retened lo bueno.
La palabra de Dios en este versículo nos
está ordenando que examinemos todo, todo lo que llega a nosotros por medio de
nuestro pensamiento debe ser examinado, es como sí se nos estuviese diciendo
todo pensamiento que llega a tu mente debe ser pasado por debajo de una lupa
gigante para que tú puedas determinar si es bueno o malo.
Cuando tocas con la mano algo caliente, o
pruebas un alimento que está demasiado salado, cuando sientes la necesidad de
abrigarte, cuando tienes sed, te golpeas
y sientes dolor, o cuando ante una luz muy fuerte sientes la necesidad de cerrar
los ojos, etc., etc.; en este proceso los sentidos llevan al cerebro la
información y se genera un pensamiento mediante el cual de manera inmediata se
produce una reacción, al tocar algo caliente con la mano la reacción es retirarla de
inmediato, el sentido del tacto llevó la información al cerebro y el pensamiento generado es tan rápido que no nos permite reflexionarlo, en cambio cuando vamos de compras al súper siempre tenemos tiempo para reflexionar si el
producto que pensamos adquirir es más económico en donde nos encontramos o en
el comercio anterior donde estuvimos checando los precios, ese proceso de
reflexión es el que ejemplifica lo que la Biblia nos ordena cuando dice que
examinemos todo y que retengamos lo bueno.
Los pensamientos en nuestra vida son como las
semillas y si éstas son buenas darán buenos frutos, en cambio sí nuestros
pensamientos son malos darán malos frutos y el pecado se hará presente en
nuestra vida cada vez que dichos malos pensamientos pasen a nuestro corazón.
La Biblia nos dice
en Pro 23:7 Porque
cual es su pensamiento en su corazón, tal es él. De manera clara nos
está diciendo que nuestros pensamientos al pasar a nuestro corazón determinan
la clase de persona que somos, esto es, las semillas que son nuestros
pensamientos al pasar al terreno fértil que es nuestro corazón, darán frutos.
Si mis pensamientos son buenos de manera constante, sin abrir mi boca
los que me rodean podrán ver las buenas obras que hago, tal vez no se puedan
explicar como inconversos qué es lo que produce nuestras buenas acciones, pero
sí pueden percibir que de manera constante nos comportamos muchísimo mejor que
cuando andábamos conforme el mundo, pueden ver el antes y el después de Cristo
en nuestra vida.
Cuando nuestros pensamientos son malos y los retenemos, pasan a nuestro corazón
y esas semillas darán malos frutos, generarán malas palabras, o malas acciones.
Cuando vemos que una ancianita no puede con una carga pesada, si nuestros
pensamientos son buenos de continuo, de manera inmediata nuestra acción será la
de ir y ayudarle, la vista nos permitió mandar al cerebro la información de que
la ancianita estaba esforzándose con la carga que manejaba, tras EXAMINAR dicha
situación pensamos que era necesario ayudarle y de inmediato dicho pensamiento
paso al corazón y produjo la ayuda que la ancianita había necesitado.
Cuando usualmente mis pensamientos son malos, solo estoy buscando a
quien hacer objeto de mis malas intenciones, solo estoy esperando el momento para hacer el mal y si en ese momento se me pone enfrente un
gato o un perro ellos serán el objeto de mi maldad; cuando alguno de mis vecinos
no me simpatiza porque no se comporta como a mí me agradaría, mis pensamientos
estarían en contra de él y si no los desecho de mi mente éstos van a producir
que a la primera oportunidad le diga malas palabras o haga algo malo en su
contra.
Muchas ocasiones llegan a nuestra mente
pensamientos que aparentemente son nuestros, pero tenemos otras dos fuentes más
de pensamiento, es Dios quien genera los buenos pensamientos en nuestra vida y
el adversario siempre genera los malos pensamientos, en el medio se encuentra
nuestro YO con los deseos de nuestro corazón, como ejemplos tenemos los versículos
contenidos en Sal 38:9 y 140:8, Pro 31:2, Jn 8:44, Rom 13:14, Gal 5:16 y 24, Ef 2:3 y 4:22, Col 2:5 y 1ª Ti 5:11, Tit 2:12,
1ª Ped 1:14 y 2:11, 1ª Jn 2:16-17, Jud 1:16 y 18, en especial Job 5:12 y 17:7, Sal
10:4, Pro 12:2, y 5, 15:26, 21:5, 24:8, Is 55:7, Mt 15:19, Mr 7:21, Fil 4:7 Y la paz de
Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos
en Cristo Jesús. El diccionario nos
dice acerca de desear lo siguiente;
deseo
(Del lat. desidium).
1. m. Movimiento afectivo hacia algo que se apetece.
2. m. Acción y efecto de desear.
3. m. Objeto de deseo.
4. m. Impulso, excitación venérea. Arder en deseos de
algo.
1. fr. Anhelarlo
con vehemencia.
desear
(De deseo).
1. tr. Aspirar con vehemencia al conocimiento,
posesión o disfrute de algo.
2. tr. Anhelar que acontezca o deje de acontecer algún
suceso.
3. tr. Sentir apetencia sexual hacia alguien.
Cuando retenemos nuestros pensamientos es que
se genera el deseo y éste puede ser tan simple como el de saborear el helado
que más nos agrada, pensando en que de momento no puedo hacerlo por las labores
en que me encuentro pero, pensamos “al regreso paso y lo compro”, lo mismo puede
suceder con la bebida de nuestra preferencia, con alguna película que presentan en
el cinematógrafo o con muchísimas cosas más que llegan a nuestro pensamiento,
desde las más sencillas hasta las más elaboradas.
En toda nuestra vida
como cristianos debemos tener presente que la bendita palabra de Dios es la que
nos rige, y en todo caso debemos tener presente: “En esto pensad” Fil 4:8 Por
lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo,
todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud
alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad. 9 Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y
visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros.
1ª Tes 5:21
Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda especie de mal. Para que sólo los
buenos pensamientos permanezcan en nosotros y cumplamos con la bendita palabra
de Dios.
La maldad aún en el pensamiento debe de ser desechada de nuestra vida
para evitar que esa semilla produzca fruto consistente en malas palabras o
malas acciones, pecando al dejar de observar lo que dice la bendita palabra de
Dios.
Por ello tras examinar el pensamiento que llegó a nuestra mente y nos percatemos que este no es bueno, en
el nombre de Cristo desechémoslo de
inmediato para evitar el pecado en nuestra vida, recuerda que toda semilla que
pasa de tu mente tu corazón, necesariamente dará fruto. Fil 4:7 Y la
paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y
vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
Para el caso de que el pensamiento que llegue ti sea bueno, tras
examinarlo sólo te queda perfeccionar la forma en que lo vas a realizar.
Sobre todo recuerda que TODO pensamiento que trae duda a tu corazón debe
ser desechado, allí el enemigo de manera clara está intentando hacerte caer, la
duda es su herramienta favorita y eficaz para hacer caer al cristiano, como
ejemplos de dudar tenemos Rom 14:23 y Stg 1:6.
Doy gracias a Dios en el nombre de Cristo porque en esta mañana me
permite reflexionar sobre esta pequeña porción de su bendita palabra y la puedo
compartir con mis hermanos en Cristo.
Que Dios siga llenando de bendición la vida de
todos aquellos que lean la presente
reflexión, especialmente en este fin de año en donde se reúnen los miembros de
la familia para convivir como a Dios le agrada. Sal 133:1
¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!
JOSÉ NOÉ ZARAGOZA
HERNÁNDEZ
JT/VER/MX/17/12/2012