sábado, 20 de abril de 2013

SERVIR A DIOS, HOY!


POR QUÉ DEBO SERVIR A DIOS EN ÉSTE MOMENTO?


Hace algún tiempo al estar pasando una serie de pruebas clamé a Dios, pidiéndole un sinnúmero de cosas para poder salir victorioso de ellas.

Recuerdo que le decía a mi Padre Celestial dame esto, dame aquello, dame, dame, dame, para lograr la victoria.


La respuesta de parte de Dios jamás la esperé de tal manera, cuando me dijo "YA TE LO HE DADO",  fue como un gran golpe a mi cabeza, con un  gran impacto de luz a mi entendimiento.

Me dijo además que a todos sus hijos ya nos ha dado todo lo necesario para salir adelante en toda prueba. 

La voz de Dios parecía tener cierto tono de tristeza,  como diciendo éste hijo mío tiene la cabeza muy dura, aún no ha entendido que mi obra es perfecta, que la concluí de manera plena en seis días, que no necesito hacer sobre la marcha parches o reparaciones como ellos hacen, no, no ha entendido que no necesito seguir creando para que mi plan perfecto se cumpla, para que se logre lo que diseñé y creé desde el principio de los tiempos.

Dios me estaba mostrando que hizo su obra perfecta en seis días y  que los seres humanos aún no lo alcanzamos a entender a cabalidad, cuando oramos le pedimos cosas que Dios ya ha hecho por nosotros sus hijos, Él ya ha hecho la provisión y nosotros apenas lo estamos pidiendo, olvidando que la inmensa Sabiduría de nuestro Padre Celestial ha resuelto todo ello de antemano.


Me vino a la mente la porción bíblica donde nos dice la biblia que pedimos, pero pedimos mal, en éste caso no era para deleites, pero de igual manera estaba pidiendo mal, estaba pidiendo algo que Dios ya había hecho con muchísima anticipación, LE ESTABA PIDIENDO LO QUE YA ME HABÍA DADO DESDE ANTES DE CLAMAR.

Aún como cristianos al someternos en oración en nombre de Cristo ante nuestro Padre Celestial, PEDIMOS MAL, mas nunca nos permitimos pensar que lo hicimos mal, que si no estamos recibiendo respuesta favorable de parte de Dios es porque probablemente algo estamos haciendo mal.


Lo que la inmensa mayoría hacemos es echarle la culpa a Dios de que no obtenemos respuesta a nuestras peticiones, jamás en nuestra cabecita damos paso a la idea de habernos equivocado.

Recuerdo además que en dichas pruebas clamaba a Dios en llanto y que después de recibir la respuesta que me dejó atónito le dije a Dios que jamás le volvía a clamar en llanto, ahora estaba plenamente consciente de lo que Dios ha depositado en nosotros y pensaba que jamás volvería a llorar ante la Santa Presencia de mi Padre Celestial.


En la misma semana me di cuenta de que nuevamente me había equivocado, al estarle alabando en la Congregación me percaté que mis lágrimas escurrían sin haberlo sentido, era de una manera muy suave pero habían bañado mi rostro, el gozo era tal que no me percaté hasta que mi esposa me puso una toallita en las manos, sin abrir los ojos me enjugué las lágrimas y continué adorando al Padre más amoroso que podamos tener.

No importa que nos equivoquemos en la vida espiritual, Dios detrás de cada error tiene una lección para nosotros, la finalidad es la enseñanza, la capacitación de todos y cada uno de nosotros.

Cuando pensamos que para poner manos a la obra necesitamos primeramente crecer espiritualmente, gozar de discernimiento, ser perfectos para poder laborar en la obra de Dios, estamos perdiendo un tiempo precioso, estamos dejando el trabajo de lado y nos estamos sentando, esperando a ser perfectos para poder trabajar para Dios en Cristo.

Dios nos va capacitando cuando nosotros damos ése paso al frente, cuando nos ponemos en la brecha es cuando vamos recibiendo más y más capacitación de parte de nuestro Padre Celestial, no la recibimos cuando estamos sentados en la silla.



Lo único que necesitas al dar ése paso adelante es CREER, creer que Dios te está sosteniendo en sus manos respaldándote, y que el mundo es el área donde debes trabajar para Él, no hay límites territoriales, empieza por casa, sigue con la familia, con los amigos y vecinos, con los desconocidos, así hasta llegar a cubrir la totalidad de la parte que te corresponde hacer dentro de la obra, recuerda que somos parte de Cristo, somos su cuerpo, en Él todo lo hacemos como para Dios dice la biblia.

No esperes a que Cristo regrese y puedas ser perfecto para empezar a trabajar para el Reino de los Cielos, recuerda que Él en Mt 28 nos dejó una gran comisión, recuerda además que somos templo del Espíritu Santo, que nos ha dotado de dones espirituales  y que Él es quien te guía, quien te lleva donde es menester,  quien te da la palabra precisa para llevarle aliento al necesitado, para suplir la necesidad por la que atraviesan los hermanos en ése momento.



Ponte a trabajar, recuerda que SOMOS MEROS INSTRUMENTOS EN MANOS DE DIOS, que el Espíritu Santo  se manifiesta por medio de nosotros, somos como una herramienta verdaderamente eficaz EN MANOS DEL ESPECIALISTA, como un bisturí en manos del mejor Cirujano Especialista, hemos sido creados en Cristo para bendecir la vida de los demás.

Recuerda que el día es hoy, que hoy inicias con ése paso al frente para servir con gusto, con verdadero gozo,  al Dios Eterno en Cristo, sólo en Él es que podemos hacer todo dentro de la vida espiritual.


Desecha todo desánimo, toda duda, toda incredulidad, en el nombre de Cristo anímate a dar ése paso al frente y comienza a dar frutos como Dios quiere que los demos en Cristo su hijo amado.

Recuerda  además que un galardón grande te espera.


DIOS SIGA BENDICIENDO TU VIDA AMABLE LECTOR.
ZARGOTEAM                        ABRIL 20/13/JT/VER/MX.


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario