UNA ORACIÓN PLENA
¡Como
cristianos cuantas veces nos hemos encontrado con el deseo de hacer ante Dios
una oración que nos permita recibir TODO lo que estamos pidiendo!
¿Te
has encontrado en ése momento en que quisieras poder pedir lo mejor en pocas
palabras?
¿Cómo
pedir de la mejor manera para que tu oración sea agradable ante Dios?
Si has estado en ésos zapatos me gustaría comentarte que en
la Biblia existen varias oraciones que sirven como ejemplo para pedirle a Dios
las cosas que necesitas, pedir todo lo necesario para resolver tu necesidad.
En 1ª de Crónicas 4:9-10 vemos que se encuentra un ejemplo de
lo que estoy comentándote:
1ª Cr 4:9 Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al
cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto lo di a luz en dolor. 10
E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición,
y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de
mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.
Vemos que en tan poco espacio (un
versículo) se encuentra una Oración dirigida a Dios, tan plena que abarcó todo
lo necesario en la vida de ése Varón, que lo pidió de manera tan completa e
inteligente que el final fue como un premio que Dios le dio, reconociendo así
la forma tan inteligente de hacerla, aunque nosotros sabemos que Dios es quien nos inspira en la oración por
medio del Espíritu Santo a los que ya hemos aceptado a Cristo como señor y
salvador.
Éste varón no era cristiano y
aunque pertenecía al pueblo elegido de Dios, él tenía que pelear aún por una bendición, tal
y como lo hiciera Jacob, por ello inicia su oración pidiéndole a Dios que le dé
bendición, en cambio a nosotros los cristianos DIOS ya nos bendijo con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos eligió en
Él antes de la fundación del mundo, tal y como lo dice en Ef 1:3-4.
Por ello es que ya no pedimos a
Dios que nos bendiga, puesto que eso ya lo hizo antes de crear los cielos y la
tierra, es nuestra labor apoderarnos de dichas bendiciones que nuestro Padre
celestial ya ha dejado para nosotros.
Le pide además que ensanche su
territorio, no le estaba diciendo a Dios dame fuerza para ensancharlo,
inteligencia o sabiduría para saber cómo iniciar dicha tarea, dame el apoyo de
muchas más personas para trabajar en ello, no, éste varón no estaba confiando
en sus recursos como ser humano para ensanchar dicho territorio, le pidió a
Dios que fuera Él personalmente quien hiciera ésa labor, sabiendo de antemano
que Dios es Todopoderoso, que su sabiduría es infinita, que Él lo haría como
jamás nadie podría hacerlo.
Nosotros por lo regular le
pedimos a Dios que nos fortalezca en Cristo para poder salir victoriosos de
cada batalla que libramos en la vida diaria, en cada ocasión que estamos frente
a las huestes del adversario, en las luchas, pruebas, tentaciones, etc., en
todo ello le pedimos que nos fortalezca, diciéndole que nosotros lo vamos a
hacer con su ayuda.
Continúa pidiéndole que su
Diestra de Poder esté con él, recalcando de ésta manera que para nada confiaba
en sus propios recursos, le reiteraba que él no haría nada como ser humano en
cuanto a ensanchar su territorio, él estaba demostrándole a Dios su confianza
plena, ciega, en que el Creador es quien debía estar de manera constante realizando
ésta obra a su lado, le estaba pidiendo
en otra palabras que bajase del Cielo, del Trono de la Gloria y se mantuviese a
su lado, acá en la tierra para realizar lo que le estaba pidiendo en la oración.
Cuantos de nosotros nos hemos
atrevido a pedirle a Dios que baje de los Cielos y realice una ampliación del
Territorio que estamos defendiendo como cristianos, cuantas veces le hemos
pedido a nuestro Padre celestial que baje y de manera constante realice lo que
nos corresponde hacer dentro de su obra?
Termina pidiéndole a Dios que le libre del mal para que no le dañe, Jabes
estaba consciente que si realizaba dicha empresa dentro de la obra de Dios, el
adversario no se quedaría quieto y vendría por la revancha, sabía que todo ello
tendría consecuencias y por ello le pedía a Dios que le librase de todo ése mal
que el adversario buscaría para su persona.
Él estaba pidiendo de manera
por demás clara a Dios que no permitiera al adversario tocarlo por haber hecho
lo que estaba haciendo por medio de la oración.
El resultado de ésta oración
tan compacta, pero tan plena, fue que Dios le premió con sus peticiones, la
biblia dice Y le otorgó Dios lo que pidió. Reconociéndole
nuestro Padre Celestial que había pedido con sabiduría, que no había utilizado
vana palabrería, que no le había dado vueltas al asunto dos y tres veces como
en ocasiones hacemos nosotros los cristianos cuando nos dejamos llevar por la tentación
de “adornar” nuestra oración.
Muchas veces realizamos nuestra
oración pensando en que por la forma tan elaborada en que la hacemos vamos a
sorprender a Dios por la forma tan “fina”, tan “pulida” o tan “bella” o porque le pusimos “nuestro
toque personal”, ése sello tan característico de nosotros.
Con todo ello creo que lo
máximo que podremos hacer es obtener una sonrisa de nuestro Padre celestial,
pensando que seguimos siendo unos niños al pensar que de ésa manera lo
sorprenderemos gratamente.
Éste ejemplo bíblico de la
oración que realizó Jabes nos muestra que a Dios le agrada que lleguemos ante
su Santa Presencia mediante la Oración de una manera sencilla pero llena de
sabiduría, pidiendo todo lo que es menester, sin darle tantas vueltas, de
manera directa, sin utilizar más palabras de las estrictamente necesarias, sin
dejarnos vencer de la tentación de irnos de la lengua.
Creo que debemos tomar dicho
ejemplo para imitar a Jabes, Orar ante el Padre en el nombre de Cristo, de
manera inteligente, sabia, orando por todo nuestro territorio, esto es orando
por todos y cada uno de nuestros hermanos que se encuentran alrededor del mundo
en pruebas, aflicciones, tentaciones, persecuciones, hambres, prisiones injustas, en toda necesidad por la
cual estén cruzando en éste momento.
QUE DIOS SIGA BENDICIENDO SUS
VIDAS.
ZARGOTEAM JAT/VER/MX/MARZO 21/2013
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